Entrada del museo.
En detalle
El 21 de febrero de 1978 trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza localizaron la escultura de Coyolxauhqui, la cual fue excavada por un equipo del INAH. El hallazgo significó un punto de partida para el estudio de la cultura mexica. Así salió a la luz, tras cinco siglos, el Templo Mayor de Tenochtitlan.
Nueve años después, el museo abrió sus puertas, mostrando las diversas excavaciones arqueológicas que permitieron recuperar más de 7 mil objetos entre vestigios de edificaciones. En la compra de una entrada está incluye el recorrido por el sitio arqueológico, junto a la Catedral, y la visita al museo de sitio. El museo se distribuye en ocho salas, cuyo proyecto museográfico pretende hacer una réplica de los espacios del Templo Mayor.
En el Templo Mayor se veneraban dos divinidades: a Huitzilopochtli, dios solar de la guerra y patrón de los mexicas, y a Tláloc, dios de la lluvia vinculado de manera directa con la agricultura. Por lo anterior, las cuatro primeras salas están dedicadas a Huitzilopochtli y la guerra, mientras que las restantes tratan sobre Tláloc y la agricultura; sin embargo, la pieza estelar es la diosa lunar Coyolxauhqui, al centro del museo, cuya magnitud y belleza es notable en los acabados y la conservación.
https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_del_Templo_Mayor
https://www.templomayor.inah.gob.mx/exposiciones
No hay comentarios:
Publicar un comentario